El teletrabajo y el acceso remoto se han vuelto habituales en muchas empresas.
Permiten conectarse desde fuera de la oficina, acceder a documentos, usar aplicaciones internas, revisar correo o trabajar con herramientas corporativas sin estar físicamente en la empresa.
Bien configurado, es muy útil.
El problema aparece cuando se habilita deprisa, sin revisar usuarios, permisos, contraseñas, equipos o medidas de seguridad. En esos casos, el acceso remoto puede convertirse en una puerta demasiado abierta.
Acceder desde fuera no debería ser improvisado
En muchas pymes, el acceso remoto se ha ido montando según han surgido necesidades.
Un usuario necesitaba entrar desde casa. Otro tenía que conectarse a una carpeta. Alguien necesitaba acceder al programa de gestión. Después llegó un portátil, una VPN, un escritorio remoto o una aplicación en la nube.
Cada decisión pudo tener sentido en su momento, pero conviene revisar si todo sigue estando bien controlado.
No se trata solo de que “funcione”. Se trata de saber quién accede, desde dónde, a qué sistemas y con qué permisos.
Riesgos habituales en el acceso remoto
Algunos errores se repiten bastante en empresas:
- Usuarios compartidos.
- Contraseñas débiles o reutilizadas.
- Accesos antiguos que siguen activos.
- Equipos personales conectándose a recursos de empresa.
- Falta de doble factor de autenticación.
- Permisos demasiado amplios.
- Escritorios remotos expuestos sin suficiente protección.
- VPN configuradas hace años y no revisadas.
- Falta de registro sobre quién entra y cuándo.
El problema no siempre está en la herramienta. Muchas veces está en cómo se ha configurado y en si alguien la revisa de forma periódica.
VPN, usuarios y doble factor
Una VPN puede ser una buena forma de conectar con la empresa desde fuera, pero debe estar bien planteada.
Cada usuario debería tener su propia cuenta. Los permisos deberían ajustarse a lo que realmente necesita. Y siempre que sea posible, conviene añadir doble factor de autenticación.
El doble factor no hace que el sistema sea perfecto, pero añade una capa de protección importante. Si una contraseña se filtra o se reutiliza, el atacante no debería poder entrar solo con ese dato.
También es recomendable revisar periódicamente qué usuarios tienen acceso remoto y eliminar cuentas que ya no se usan.
Equipos personales o equipos de empresa
Otro punto importante es desde qué equipo se accede.
No es lo mismo conectarse desde un portátil corporativo, actualizado y controlado, que desde un ordenador personal que usa toda la familia y que nadie revisa.
Cuando sea posible, lo mejor es trabajar con equipos de empresa configurados correctamente: antivirus, actualizaciones, cifrado, permisos adecuados y acceso limitado a los recursos necesarios.
Si se permite el uso de equipos personales, conviene definir normas claras y revisar qué riesgos se están asumiendo.
Acceso remoto y mantenimiento informático
El acceso remoto no debería configurarse una vez y olvidarse.
Forma parte del mantenimiento informático de la empresa. Hay que revisar usuarios, permisos, herramientas, registros, actualizaciones y medidas de seguridad.
INCIBE ofrece recursos para empresas que ayudan a mejorar la gestión tecnológica y reducir riesgos. En el caso del teletrabajo, esa revisión es especialmente importante porque los sistemas ya no se usan solo desde dentro de la oficina.
Aratecnia: acceso remoto con control
En Aratecnia ayudamos a empresas de Zaragoza y Aragón a revisar y configurar soluciones de acceso remoto de forma proporcionada.
No todas las empresas necesitan lo mismo. Algunas requieren VPN, otras trabajan con aplicaciones en la nube y otras necesitan acceso seguro a servidores, carpetas o programas internos.
Lo importante es que el acceso remoto sea útil, pero también esté controlado.
Si en tu empresa se trabaja desde fuera de la oficina o hay accesos remotos configurados hace tiempo, puede ser buen momento para revisarlos.
Contacta con Aratecnia y analizamos contigo si el acceso remoto de tu empresa está bien planteado.

