La crisis del coronavirus ha forzado a las pequeñas y medianas empresas a transformarse digitalmente de forma rápida, a veces sin tener alguien que les guíe en esta transición. Una de las formas principales de transformación digital es el uso del cloud computing. Actualmente, el 10,4% de las microempresas y el 28,1% de las pymes utilizan este servicio, y se espera que esta tendencia aumente en los próximos años. Se estima que el volumen de negocios en esta área se triplicará en 2023 y alcanzará una inversión del 80% en 2028. 

Así, ante este más que probable crecimiento, cada vez existe una mayor variedad de servicios de cloud disponibles en el mercado. 

Infraestructura como servicio (IaaS)  

El modelo de cloud computing Infraestructura como servicio (IaaS) es ideal para pequeñas empresas que buscan flexibilidad, escalabilidad y seguridad. La IaaS ofrece recursos informáticos, de red y de almacenamiento a los consumidores en un modelo de pago por uso, lo que permite a las pymes escalar los recursos hacia arriba o hacia abajo según sea necesario para reducir los costos de uso final. Las pequeñas empresas no tienen que preocuparse por el costo de propiedad de su infraestructura de TI. La seguridad también es una razón importante por la que las pequeñas empresas eligen este servicio, ya que las personas no autorizadas no pueden acceder a los datos almacenados. 

Plataforma como servicio (PaaS)  

Esta es una buena opción para las pymes que buscan un servicio más personalizable que fomente la colaboración y la agilidad. En este caso, el proveedor no proporciona software o aplicaciones como SaaS, sino una plataforma completa (hardware, software e infraestructura) en la que se pueden desarrollar, ejecutar y administrar aplicaciones. Sin complejidad ni costo de mantenimiento de la plataforma en las instalaciones.  

Software como servicio (SaaS)  

Esta solución es una de las más utilizadas para startups y pequeñas empresas que quieren empezar lo más rápido posible. La facilidad de integrar el servicio en las aplicaciones y la capacidad de usarlo de forma colaborativa ha convertido a SaaS en uno de los servicios en la nube más adoptados. Esto se debe a que se puede acceder a la aplicación desde cualquier parte del mundo y la pyme no tiene que administrar el software. 

Función como servicio (FaaS)  

La Función como servicio (FaaS) proporciona a las pymes una plataforma para desarrollar, usar y administrar aplicaciones sin el costo de construir y mantener la infraestructura. Este es un modelo perfecto para las pymes responsables del desarrollo de microservicios, ya que permite cargar funciones modulares independientes en la nube al tiempo que proporciona una gran escalabilidad para que las manejen los proveedores. 

Contenedor como servicio (CaaS)  

Los usuarios pueden cargar, organizar, iniciar, detener, escalar y administrar contenedores, aplicaciones y clústeres. Este tipo de modelo permite a las pymes crear aplicaciones en contenedores escalables y seguras a través de centros de datos locales o la nube. CaaS permite a los desarrolladores optimizar por completo el proceso de creación de contenedores e implementación de aplicaciones. Sus principales ventajas son el nivel de seguridad proporcionado y la orquestación que automatiza funciones clave. 

Finalmente, se debe tener en cuenta que cada elección de modelo de cloud computing debe tener en cuenta no solo el tamaño de la empresa, sino también sus necesidades. Por ello, conviene analizar necesidades actuales y futuras para elegir el modelo adecuado para cada negocio. 

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